A 19 años de la masacre de Avellaneda

Luego del neoliberalismo de la década del 90 que dejó a miles de trabajadorxs desocupadxs y un país endeudado como consecuencia de la política económica dirigida por el FMI, después de haber tenido cinco presidentes en una semana, y luego de la gestión del gobierno de la Alianza que ya había provocado más de 30 muertxs en Plaza de Mayo, los sectores populares siguieron resistiendo y organizándose en comedores y merenderos en reclamo de trabajo digno o ingresos que les permitieran sobrevivir a tantos años de ajuste y de postergación de sus derechos.

En ese contexto, el 26 de junio de 2002 en medio de una brutal represión policial por el reclamo de planes sociales, los militantes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki fueron asesinados en el hall de la estación Avellaneda por la policía Bonaerense. 

Los responsables materiales fueron condenados a cadena perpetua, sin embargo, 19 años después los responsables políticos siguen impunes. Entre ellos Eduardo Duhalde, presidente de la Nación de ese momento, quien debió adelantar las elecciones después de que se conociera que la policía actuó en complicidad con el poder político, y que hoy recorre diferentes medios de comunicación manifestando sus intenciones destituyentes.

Kosteki y Santillán nos siguen recordando al día de hoy, la más sincera expresión de la búsqueda por la justicia social y la igualdad de derechos. Por eso acompañamos desde nuestro lugar el continuo pedido de justicia. 

Junta Ejecutiva Provincial ATECh